
“En algunas compañías ha aparecido una partida de coste nueva: una especie de personal digital que empieza a pesar tanto como el personal de toda la vida”
Este es el caso de empresas como Mercor y Salesforce, que dedican una parte cada vez más considerable de su presupuesto a agentes de inteligencia artificial.
Desde las entrevistas de trabajo y la contabilidad hasta la gestión de proyectos y la detección de fraude, son muchas las tareas en las que la IA puede hacer a una organización más productiva. En apenas un año, “los tokens (unidad con la que se mide y se factura la IA) han pasado de no aparecer en ningún presupuesto a ser imprescindibles para programar con asistentes como Claude, Code, Copilot o Cursor”, explica el divulgador en innovación. . . (Leer más)
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